Liberado de Cristiano, Bale quiere llevar al Real Madrid a la cima

Destellos de genio, lesiones, frustraciones y, sobre todo, una sombra, la de Cristiano Ronaldo... así fueron los comienzos de Gareth Bale en el Real Madrid, pero con la salida del astro luso -y de Zidane-, el galés espera, por fin, remontar el vuelo.

Su nueva era empezará, en cierta manera, el miércoles en la Liga de Campeones frente a la Roma, la clase de partidos que Cristiano hacía ganar a los madridistas, en un papel que ahora quiere desempeñar Bale.

Las cosas podrían haber discurrido de otra forma: en verano, el N.11 podría haber fichado por el Mánchester United, el Bayern de Múnich o volver a su antiguo Tottenham, donde saltó a la primera plana mundial.

Lo cual no habría sido extraño, viendo las contrariedades acumuladas hasta el 26 de mayo pasado y esa final de 'Champions', que reflejó la complejidad de su situación en el Real Madrid.

Traspasado al Real por 101 millones de euros (el fichaje más caro del momento), Bale empezó ese partido en el banquillo antes de entrar al terreno de juego en el segundo tiempo y marcar dos goles, uno de una soberbia chilena. Es designado mejor jugador del partido, pero deja planear la duda sobre su futuro.

"Necesito jugar cada semana", explicó entonces.

Su relación, a veces muy fría con Zidane, especialmente después que este le sacara del campo al descanso de un partido de 'Champions' contra el París SG, mejoraron algo a final de temporada, pero lo ocurrido en la final contra el Liverpool parecía no tener solución.

- Los focos sobre Bale -

Salvo que el técnico francés, que acababa de ganar una tercera Copa de Europa consecutiva, dejara el Real Madrid. Había advertido de esto a un grupo de jugadores, del que no formaba parte Bale, que supo de su decisión por un comunicado oficial del club.

Seis semanas más tarde era la superestrella Cristiano Ronaldo la que anunciaba su salida hacia la Juventus, lo que decidió al galés a quedarse en la 'Casa Blanca' y desempeñar un papel protagonista.

Para ello debe tener más regularidad y romper con un ciclo infernal de lesiones. El rotativo madrileño AS lo dejaba entrever así bajo el título "Cinco años de Bale": "13 títulos, 193 partidos, 91 goles, 60 asistencias, 19 lesiones, 393 días de baja".

Si quiere hacer olvidar a Cristiano, el galés deberá ante todo hacer que el Real Madrid gane grandes partidos de Liga de Campeones, empezando por el de la Roma el miércoles, en el seno de un equipo que parece más equilibrado sin 'CR7'.

"Cuando una persona como Cristiano se va, los focos se ponen siempre sobre la persona que debe sustituirla", resumió Ryan Giggs, seleccionador galés, para el que "Gareth ha demostrado sus cualidades en los grandes partidos y que puede gestionar todo lo que se le venga encima".

Sin Cristiano, en todo caso, el horizonte de Bale parece despejarse en el Real Madrid.

Contacto/Contact Us
GolTV, Inc.
Phone: +1 (305) 864 9799
Mail: [email protected]