Tres partidos en una semana; sin tregua para los internacionales en la tregua

Turno para que la cadencia infernal del fútbol profesional prosiga con las selecciones, que deberán afrontar un intenso mes de octubre con tres partidos en el menú en una semana, lo que obliga a los entrenadores a hacer malabares con convocatorias amplias y rotaciones.

A partir de este lunes, los campeones del mundo franceses y sus principales rivales se sumergen en un parón internacional cargado: además de los dos partidos de la Liga de las Naciones contra Portugal y Croacia (11 y 14 de octubre), los Bleus estarán en el césped de Stade de France el miércoles para un amistoso contra Ucrania.

La sucesión de partidos se presenta aún más difícil de gestionar para Alemania, por ejemplo, cuyos partidos oficiales contra Ucrania y Suiza están programados un día antes (10 y 13 de octubre) después de un amistoso ante Turquía el miércoles, es decir, tres partidos en siete días.

Sin apenas precedente en el fútbol internacional, este calendario se hace más denso en tanto y cuanto la Liga de Campeones arrancará al final del parón (20 y 21 de octubre).

"Los calendarios están sobrecargados desde hace tiempo y eso no va a ir en sentido inverso", constató el jueves pasado el seleccionador galo Didier Deschamps.

- Atasco de partidos -

El atasco de partidos se debe a la reprogramación de algunos duelos de la pasada primavera europea, aplazados a causa de la pandemia de coronavirus. Ello responde al deseo no escondido de numerosas federaciones que temían ver desaparecer esa ventana del calendario, ansiosas por ver entrar algún ingreso extra a sus arcas después de largos meses de pérdidas.

Pero al final, los partidos se disputarán todos a puerta cerrada o ante un público muy reducido debido a las restricciones sanitarias.

Esta situación no sólo no acelera la recuperación económica, también acentúa las reticencias de los clubes a liberar a sus internacionales por miedo a un programa sobrecargado, o a cuarentenas inevitables luego de determinados viajes a países de riesgo.

El seleccionador alemán Joachim Löw, preguntado al respecto, afirmó que entiende "que los clubes estén preocupados", pero también subrayó sus prioridades. "Como seleccionador no veo sólo el punto de vista de los clubes, sino también el de los jugadores y, sobre todo, nuestros propios objetivos", lanzó.

Él, al igual que sus homólogos europeos, nunca dirá no a un partido más a ocho meses de la Eurocopa.

"No voy a quejarme", reconoció Deschamps. "Es la ocasión de contar con un partido más, aunque eso modifique la preparación de la semana. Nos adaptaremos, habrá que hacer malabares con ello", añadió el técnico, indicando que los jugadores "prefieren jugar partidos" a multiplicar los entrenamientos.

Deschamps prometió "rotaciones" y alabó la decisión de la UEFA de pasar a cinco cambios por partido.

- Listas ampliadas -

"Tenemos soluciones. Dosificaremos correctamente el programa de cada jugador", insistió Löw.

La otra medida de los seleccionadores fue ampliar su nómina de convocados, para dotarse de más opciones, incluso para formar con dos onces diferentes, uno para el amistoso y otro para la competición.

Francia con 24 jugadores (uno más de lo normal), 25 en España, 29 en Alemania, 30 en Inglaterra, 32 en Bélgica, y 34 en Italia: pocos técnicos se conformaron con llamar a los 23 habituales.

¿El motivo? Eso "ofrece suficientes opciones para los tres partidos", insiste Löw. Deschamps, por su parte, dudó y se limitó a 24, señalando la decepción de los jugadores que no entrasen en la hoja del partido.

Por su parte, el seleccionador de Bélgica Roberto Martínez ya anunció que tres jóvenes reforzarían a los Diablos Rojos para el amistoso del jueves contra Costa de Marfil, y regresarían a la Sub-21 tras el partido.

"Nadie va a jugar tres partidos", aseguró el español. "El interés de este partido amistoso será ver nuevos jugadores en puestos específicos. Es una oportunidad".

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