Viejos conocidos y jugadores del 'calcio' iluminan el camino de Colombia hacia Catar

En su primera salida en la eliminatoria mundialista a Catar-2022, Colombia goleó 3-0 a Venezuela en Barranquilla, demostrando que la familiaridad es moneda fuerte en los partidos de selecciones y su principal carta para asistir a su tercera Copa del Mundo consecutiva.

Duván Zapata, Luis Muriel y Johan Mojica, todos inicialistas en el primer duelo, juegan en el Atalanta de Italia y a ellos se suma una base de jugadores que incluye al 'renacido' James Rodríguez y se conoce desde hace casi una década.

Muriel se reportó con un doblete y Zapata anotó su primer gol en partidos del ciclo mundialista. Mientras que Mojica y el volante-defensor de la Juventus Juan Guillermo Cuadrado completaron la faena de los del 'calcio' con sendas asistencias.

Los cafeteros picaron en punta en la eliminatoria junto a Brasil, Uruguay y Argentina, selecciones de peso en el continente que también sumaron de a 3 en el debut.

El martes, cuando visite a la siempre complicada selección chilena, el grupo podrá confirmar su buena química ante un rival de mayor estatura futbolística que la Vinotinto.

- Fruto de un proceso -

"El hecho de que (Muriel y Zapata) vengan jugando juntos en su club fue algo muy beneficioso para la selección", dijo a la AFP Eduardo Lara, quien como extécnico de la selección Colombia Sub-20 (2005-2011) le abrió las puertas del equipo juvenil a estos dos atacantes.

"Como técnico uno siempre está tratando de buscar esas pequeñas sociedades", agregó el exseleccionador.

A parte de los goleadores del debut en la eliminatoria, Lara también dirigió a James Rodríguez y a Santiago Arias, ambos inicialistas en el partido contra Venezuela.

"Es un grupo que conozco del mundial (Sub-20) de 2011. Son excelentes jugadores que han demostrado que tienen todo lo que se requiere para ser contratados en el fútbol de élite", comentó Lara.

Bajo su batuta, la selección Colombia juvenil alcanzó los cuartos de final de aquel Mundial Sub-20, del que fueron anfitriones y coronó a Brasil.

Casi una década después, parte de aquella generación se ha establecido en una las principales ligas europeas y espera relevar a los jugadores que llevaron a Colombia a los cuartos de final en Brasil-2014 y a los octavos de final en Rusia-2018.

Aunque el arranque fue auspicioso, Lara es consciente de que "esto hasta ahora esta comenzando" y advierte que, como entrenador, los sociedades entre jugadores que se conocen bien a veces no son suficientes:

"También es importante aprender de los rivales para saber como los tiene que acomodar uno en el terreno", agregó el timonel.

Para fortuna de los cafeteros, en el banquillo se encuentra el portugués Carlos Queiroz, un trotamundos que ya ha disputado mundiales con la selección de su país e Irán.

Fiel a su estilo pragmático, a Queiroz no le ha temblado el pulso para desafiar algunas convenciones del fútbol colombiano, como deshacerse de la posición de enganche clásico para desplazar a James a la banda derecha.

En medio de la anomalía y el calendario apretado impuesto por la pandemia, Colombia le apuesta a la continuidad del proceso iniciado por Lara y la escuela europea de jugadores y cuerpo técnico para meterse a Catar-2022.