Cuca, el DT apagafuegos que busca la cuarta corona del Santos en la Libertadores

Hace el trabajo que otros rehuyen, desde asumir un equipo con cara de B hasta dirigir a un once endeudado. Y también alza trofeos. Con una fama bien ganada de técnico apagafuegos, Alexi Stival 'Cuca' buscará ganar su segunda Copa Libertadores el sábado cuando Santos enfrente al Palmeiras en el Maracaná.

Volvió al 'Peixe' en agosto, en uno de esos rescates que suele protagonizar. Sumergido en una crisis financiera, en el club paulista los salarios suelen tardar en depositarse y no se pueden contratar jugadores por un castigo de la FIFA debido a deudas con otros elencos.

Consciente de la montaña de dificultades, Cuca puso un reto apenas pisó Vila Belmiro en reemplazo del portugués Jesualdo Ferreira: pelear por la cuarta corona del Santos de Libertadores, que lo convertiría en el primer equipo brasileño tetracampeón del torneo americano, y por el octavo puesto del Brasileirao, que le asegura una plaza en la Sudamericana del 2021.

La primera parte de la promesa está a un paso de cumplirse, para ello debe vencer al Palmeiras el sábado; la segunda, con Santos en el décimo lugar, está en veremos a falta de seis fechas para el final del Brasileirao-2020.

"Es una satisfacción fuera de lo común. Las dificultades son muy grandes. No podemos contratar, tenemos dificultades para pagar (...) pero siempre jugamos dispuestos, sin malas caras", dijo el DT de 57 años tras eliminar a Boca Juniors en semifinales.

- "Presidente" -

Su tercera etapa en Santos -las otras fueron en 2008, cuando duró apenas dos meses, y en 2018, cuando lo salvó del descenso- lo ha graduado de bombero.

Sabedor de que el equipo reúne todos los ingredientes para ser una bomba de tiempo, fue el pararrayos de los jugadores que se quejaban porque su sueldo no llegaba y medió para que algunos futbolistas no demandaran al equipo por los incumplimientos. Por su gestión se ganó el mote de "presidente" de los albinegros.

Todo a la par de que construía un equipo sólido, sostenido en el talento del atacante venezolano Yeferson Soteldo, el extremo Marinho, el zaguero Lucas Veríssimo y el volante Diego Pituca.

"Él (Cuca) forma un equipo, crea buena convivencia, tiene ADN ofensivo, afina la base" de juveniles, asegura el verdadero presidente, Andrés Rueda.

Ganador de la Libertadores en 2013 con el Atlético Mineiro de Ronaldinho, ha protagonizado una incansable carrera como técnico. Desde 1998, dos años después de retirarse como futbolista, apenas ha descansado algunos meses entre equipo y equipo.

En la veintena de elencos que ha dirigido se hallan cuadros de la segunda y primera división brasileña y el Shandong Luneng de China, entre 2013 y 2015, en su única experiencia internacional.

Con el rival que enfrentará el sábado en el mítico Maracaná ganó el Brasileirao-2016, y al Fluminense, que oficia de local en el templo sudamericano, lo salvó del descenso en 2009.

Si vence el sábado, entrará en el selecto grupo de trece entrenadores que han ganado dos o más veces la Libertadores, entre ellos sus compatriotas Lula con el Santos de Pelé (1962, 1963), Telê Santana con Sao Paulo (1992, 1993), Paulo Autuori con Cruzeiro (1997) y Sao Paulo (2005), y Luiz Felipe Scolari con Gremio (1995) y Palmeiras (1999).

- Sobreviviente del covid-19 -

Católico practicante, suele dirigir con camisetas que tienen estampada la imagen de la Virgen María. Sus allegados señalan que es extremadamente supersticioso, pero él dice, bromeando, que apenas es un "10%" de lo que se rumora.

Dentro de la cancha fue un aguerrido mediocampista que vistió una docena de camisetas, entre ellas la del Valladolid y de Gremio, Santos, Palmeiras e Internacional.

"Fue uno de los mejores mediocampistas con los que trabajé. Él sabía hacer todas las funciones en el mediocampo, y muy bien", asegura Scolari.

Defendiendo al tricolor gaúcho, donde Felipao lo entrenó, escribió la página más turbia de su vida. En 1987 estuvo casi un mes detenido, acusado de violar a una menor junto a otros jugadores en una expedición del Gremio a Suiza. Siempre lo negó.

El hecho fue revivido en octubre, cuando defendió el fichaje de Robinho al Santos. Patrocinadores e hinchas presionaron para la suspensión de la contratación ante la condena por violación sexual del delantero en Italia. Y lo consiguieron.

Apenas se había repuesto del escándalo cuando el covid-19 lo embistió y lo tuvo hospitalizado una semana. Su suegro no contó con tanta suerte y fue derrotado por el virus. Alzar la Copa Libertadores será su homenaje.