Defensa y Justicia escribe un nuevo capítulo histórico ganando la Recopa Sudamericana 2021

El modesto Defensa y Justicia agrandó su leyenda al ganarle en penales 4-3 al poderoso Palmeiras la Recopa Sudamericana 2021, la primera en su vitrina, en un tensionante encuentro disputado este miércoles en Brasilia, donde lo venció 2-1 y revirtió la caída por el mismo marcador sufrida en Argentina.

Sin complejos y con una apuesta ofensiva, el equipo de Florencio Varela, que no completa una década en la primera división de Argentina, supo sobreponerse a la adversidad y en el estadio Mané Garrincha alzó su segundo título internacional tras la Copa Sudamericana-2020.

Los 'halcones' de Sebastián Beccacece empezaron perdiendo tras un tanto de Raphael Veiga (23) de penal, pero dieron vuelta al juego con goles del artillero Braian Romero (31) y un bombazo lejano de Marcelo Benítez (90+3), en tiempo de descuento, que obligó a la prórroga.

El portero Ezequiel Unsain atajó un disparo desde el punto blanco al paraguayo Gustavo Gómez en el minuto 9 de la prórroga, poco después de un amago de gresca que terminó con la expulsión de Romero (97). El gol le habría dado el título a los brasileños.

Palmeiras, campeón de la Libertadores-2020, también jugó con diez, pues el uruguayo Matías Viña vio la roja en el 68.

En la definición desde los once pasos, Adonis Frías, Miguel Merentiel, Eugenio Isnaldo y Enzo Fernández le dieron el triunfo, tras errores de Luiz Adriano y Weverton.

"No se imagina la gente del fútbol lo que trabajan estos muchachos, lo que trabaja este club. Este equipo sacó a relucir el sacrificio que lo ha traído hasta acá", dijo el capitán Unsain.

El Verdão, que volvió a apostar al contragolpe, perdió su segunda final en menos de una semana, luego de caer el domingo con Flamengo, también en penales, en la Supercopa de Brasil.

El título de Defensa empareja el palmarés de la Recopa entre brasileños y argentinos. De 29 torneos disputados, los clubes de Brasil ganaron 11 y los de Argentina 10.

- Recompensa -

Ni con el genio de la botella concediéndole un deseo, Palmeiras habría tenido un partido tan adecuado para su juego. Y pese a ello, los brasileños padecieron.

El portugués Abel Ferreira, que aterrizó hace seis meses en Sao Paulo, apuesta por contragolpear, aprovechando la velocidad de sus extremos, y la necesidad de Defensa de darle vuelta a la serie, sumado al empuje con el que encaró la final, encajó en el libreto paulista.

Pero el riesgo de cederle la iniciativa a un rival herido es evidente, mas si cuenta con hombres como Romero o el punzante Benítez.

A gusto con la ofensiva que desplegaban, los 'halcones' se olvidaron de resguardar bien la defensa. Mordieron el anzuelo de Palmeiras y Rony, en un arranque veloz, cobró la osadía.

El '7' entró enchufado al área y Fernando Meza lo derrumbó, en uno de los tantos golpes que recibió a lo largo del cotejo. Tras revisar el VAR, el uruguayo Leodán González dio penal.

Veiga cobró fuerte, a una esquina, y sumó su tercer gol de la temporada, tras el doblete que anotó en la final de la Supercopa brasileña.

- Fantasma de la Supercopa -

Aunque dolidos, los argentinos mantuvieron arriba los brazos y encontraron recompensa a su empuje en su hombre más fiel. Romero embocó un pase de la muerte de Pizzini y aumentó la esperanza.

Los visitantes continuaron apostando por su planteamiento inicial, aunque hallaron a un Palmeiras dispuesto a vender caro cualquier revés en la capital brasileña, donde oficiaron de anfitriones ante restricciones en Sao Paulo por la pandemia.

El riesgo de encajar un gol que empatara la serie pudo despertar los temores en los locales de repetir la pesadilla del domingo. Pero el fanstasma de la Supercopa solo apareció con la expulsión de Viña por patear en el piso a Frías.

Antes tanto Weverton como Unsain habían acallado asomos de revuelta, pero tras la roja se multiplicaron las aproximaciones sobre el brasileño.

Sin Viña, los 'halcones' sobrevolaron hasta cercar a su presa, Benítez bombardeó a unos 25 metros del arco paulista. La fortaleza del disparo venció la mano del portero de la 'Canarinha' y envió a la prórroga.

La sed de combate escaló hasta un amague de pelea entre las delegaciones, que terminó con la ida obligada de Romero a los camerinos, tras discutir con el juez.

En los penales, la buena puntería engrosó la naciente vitrina de Defensa en un 2021 al que aún le queda mucho por contar.