Dybala-Juventus, un esprint final de temporada para aclarar su relación

Una temporada irregular y un futuro entre interrogantes. Paulo Dybala, cuyo fabuloso pie izquierdo e inspiración ha echado mucho en falta la Juventus, regresa a los terrenos de juego con ganas de mostrar que todavía tiene recorrido como bianconero.

En Instagram, donde tiene casi tantos abonados como habitantes su país (41 millones), un detalle no ha escapado a sus fans.

Dybala acaba de cambiar su foto de perfil habitual y ahora aparece con una camiseta N.10 pero también con un brazalete de capitán, que ha portado en ocasiones este curso debido a las ausencias de los jefes Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini.

Este detalle ha dado que hablar sobre lo que puede pasar con 'La Joya', de 27 años, en la Juventus desde 2015 y cuyo contrato finaliza en 2022.

El gigante de Turín no quiere perder a su jugador sin que se pague un traspaso. El sitio especializado Transfermarkt tasa el valor del futbolista en 60 millones de euros (71 millones de dólares).

La cuestión sigue abierta: vender al final de la presente temporada o renovarlo. El jugador tiene una propuesta sobre la mesa desde hace varios meses.

Las declaraciones enigmáticas de dirigentes de la Juventus el pasado fin de semana no ayudaron a aclarar la situación. "Hablamos todas las semanas con el agente de Dybala, pero no podemos olvidar el momento que estamos viviendo, a nivel mundial y no solo en el fútbol", dijo el director deportivo Fabio Paratici.

- Varias lesiones -

"Nos va ayudar en el esprint final, pero la decisión pertenece al club", declaró el técnico Andrea Pirlo.

Este futuro dependerá también de las ganas y los goles que aporte el internacional argentino, que podría regresar al once titular el domingo ante el Atalanta, después de que solo haya tenido dos ratos desde su regreso el 7 de abril.

Su vuelta era muy esperada en la entidad, tras tres meses de ausencia, en un curso en el que ha estado más de baja que disponible.

Dybala, con una gran aportación al noveno título consecutivo de los Bianconeri el año pasado (11 goles, 11 asistencias), nombrado mejor jugador de Italia, vive un calvario este curso.

Primero sufrió una lesión en el muslo izquierdo que le impidió ayudar a la Juventus en el desenlace de la eliminatoria de octavos de Champions que ganó el Lyon, en agosto. Luego sufrió una infección urinaria en noviembre, otro problema muscular en diciembre y una lesión de rodilla, la más grave, en enero.

- Saltarse las normas covid -

Entre tanto, la Juventus ha visto alejarse al Inter, en la búsqueda de su décimo Scudetto consecutivo, y cayó en octavos de la Champions ante el Oporto.

"Nada me hubiera hecho más feliz que ayudar al equipo durante estos meses. El sufrimiento es el mismo, incluso más grande, cuando no puedes estar en el campo con tus compañeros", escribió en Instagram a finales de marzo, tras la derrota 1-0 de la Juventus contra el Benevento.

"Todavía tenemos dos meses para pelear y ahora más que nunca tenemos que estar unidos", añadió el jugador, solo ocho veces titular esta temporada en Serie A.

A las lesiones se le unió recientemente un episodio extradeportivo poco glorioso: multa y suspensión de un partido por parte de su club por haberse saltado el toque de queda en una fiesta con sus compañeros Weston McKennie y Arthur.

Un bonito gol contra el Nápoles (victoria 2-1) el 7 de abril en su regreso le permitió hacerse perdonar.

El próximo será el 100º con la camiseta de la Juventus, contando todas las competiciones, lo que le recordará el jugador fundamental que fue y que puede seguir siendo.