Colombes, un estadio ligado a la historia del fútbol sudamericano

El 9 de junio de 1924 está grabado en letras de oro en la historia del fútbol sudamericano. Ese día, Uruguay ganaba en el estadio de Colombes, en la periferia de París, el primero de sus dos oros olímpicos, tras derrotar a Suiza por 3-0. El segundo llegaría cuatro años después, en Ámsterdam-1928.

Después se unirían los dos títulos mundiales del equipo charrúa en 1930 y 1950.

"En el ánimo de los uruguayos, y tienen parcialmente razón en este hecho, los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 son Mundiales también. Finalmente son pequeños Mundiales antes de tiempo y guardan en su memoria un estatus de cuatros veces campeones del mundo", explica a la AFP Michaël Delepine, doctor en historia contemporánea, y autor de varios trabajos sobre el estadio de Colombes, siendo además el autor del libro "Los estadios del fútbol francés" (2010).

"Hubo un buen recibimiento a los jugadores uruguayos en la prensa francesa de la época, subyugada por sus recursos técnicos. Los periodistas franceses reconocían sin problema la superioridad de los uruguayos en los partidos. En el ánimo de la FIFA, eran campeones del mundo y atribuir a Uruguay la organización del Mundial de 1930 era algo lógico", añade Delepine.

- Placa de la Conmebol -

Una placa de la Conmebol dentro del estadio, colocada por los directivos de la Confederación Sudamericana durante el Mundial de Francia-1998, muestra la importancia de este antiguo estadio cercano a París.

Después, Colombes albergaría el Mundial de Fútbol de 1938, en que se impuso Italia.

La victoria de Uruguay en los Juegos de 1924 no fue el único hecho que liga a Colombes con al fútbol sudamericano. En abril de 1963, un joven Pelé, ya doble campeón del mundo con 22 años, jugó allí en una gira de la selección canarinha. Brasil ganó a Francia por 3-2, con un triplete del astro del Santos. "Francia 2 – Pelé 3", titulaba al día siguiente la prensa francesa.

Dos años antes, en diciembre de 1961, otra leyenda sudamericana, Alfredo Di Stefano, disputó en Colombes su último partido con la selección de su país de adopción, España. La Roja logró un empate 1-1.

En 1971, Pelé, ya triple campeón del mundo, vino con el Santos a jugar un amistoso a Colombes contra una selección francesa, mezcla de jugadores del Saint Etienne y del Marsella, con la actriz Brigitte Bardot dando el saque de honor.

Tras un empate sin goles, se necesitaba declarar un vencedor, y Francia se impuso en los penales por 3-1, anotando Pelé el suyo.

También dos años antes, en 1969, Colombes había permitido al mundo descubrir a una estrella en ciernes, Johan Cruyff. En una eliminatoria de cuartos de final de la Copa de Europa entre Ajax de Amsterdam y Benfica, se necesitó un desempate, que tendría como escenario el estadio de la periferia parisina.

Cruyff, de 21 años, marcaría el primero de los tres goles de su equipo en Colombes contra Benfica (3-0). El Ajax sería finalista de aquella Copa de Europa de 1969 contra Milan, un aviso del futuro reinado de los holandeses, que ganarían la competición en 1971, 1972 y 1973.

- Fútbol y rugby -

Colombes es todo un símbolo en el deporte francés. Hasta la reconstrucción del Parque de los Príncipes de París, en 1972, allí se jugaron, durante medio siglo, muchos partidos internacionales de las selecciones tricolores de fútbol y rugby, así como las finales de la Copa de Francia de estos dos deportes.

Al mismo tiempo, el estadio multiusos recibió a estrellas de otros deportes, como el mítico atleta checoslovaco Emil Zatopek, que corrió un mitin en 1954, o el boxeador argentino Carlos Monzón, que defendió con éxito en Colombes, ante 30.000 espectadores, su corona mundial del peso medio ante el galo Jean Claude Bouttier.

Fotos de Zatopek, Monzón, Pelé y otros deportistas adornan estos días las vallas exteriores del estadio de Colombes, que mantiene todavía una de las tribunas originales. También sigue vigente el túnel de acceso al campo, con su entrada justo detrás de una de las porterías.

El hecho de su pasado rugbístico, con el Racing 92 jugando en parte del siglo XXI, hasta 2017, ha hecho que los más jóvenes relacionen a Colombes con el balón ovalado, explica Delepine.

Y el futuro del estadio parece alejarse cada vez más del fútbol. Este año comenzarán las obras para transformarlo en el recinto que albergará la competición de hockey sobre hierba de los Juegos Olímpicos de París-2024.

De esta forma, el Stade Yves du Manoir, como se llama el recinto, más conocido con el nombre de la ciudad, Colombes, propiedad del departamento de Hauts de Seine, se convertirá en el futuro en la referencia del hockey sobre hierba en Francia.