El ambiente se caldea en Inglaterra para poner fin a 55 años de sequía de títulos

Banderas en las ventanas, audiencias televisivas al alza, mensajes de apoyo del primer ministro e incluso de un astronauta... la fiebre de la Eurocopa sube en Inglaterra antes de su semifinal contra Dinamarca el miércoles en su templo de Wembley, donde espera regresar el domingo para poner fin a una sequía de 55 años sin títulos.

En este torneo inédito repartido en once países, Inglaterra cuenta con una ventaja no menor: el público que la llevó en volandas en fase de grupos y en octavos de final, y con el que se reencontrará el miércoles tras el impás en Roma para el duelo de cuartos ante Ucrania.

Con el aumento del aforo, será un concierto de ruido el que recibirá a los daneses en Wembley, donde 60.000 aficionados podrán estar presentes para las semifinales.

Los ingleses serán mayoría. Unas 8.000 entradas fueron asignadas a los daneses, según la prensa local. Pero la presencia de los aficionados llegados del extranjero es casi imposible debido a las restricciones sanitarias. Dinamarca cuenta pues con sus ciudadanos expatriados, unos 30.000 en Reino Unido, para contrarrestar la fuerza local.

En Inglaterra, cerca de 21 millones de personas presenciaron el partido de cuartos de final, lo que lo convirtió en el evento en vivo más visto del año. Un récord que podría ser batido ante Dinamarca.

En un país sacudido por la pandemia de coronavirus, que ha causado 128.000 muertos, el joven equipo de Gareth Southgate aporta un balón de oxígeno para la sociedad inglesa.

Más de medio siglo después del título mundial en Wembley en 1966 con los Gordon Banks, Bobby Charlton y Geoffrey Hurst, las banderas inglesas vuelven a ondear en coches y casas.

Boris Johnson valoraba incluso dar luz verde a que los pubs permaneciesen abiertos hasta más tarde el domingo en previsión de una eventual final de Inglaterra.

"Todos estamos detrás de ustedes apoyando para las semifinales, traed la copa a casa", tuiteó el primer ministro británico, quien también hizo levantar una enorme bandera inglesa delante de su residencia de Downing Street.

Incluso el astronauta británico Tim Peake también felicitó al equipo por su actuación en cuartos.

- 'Ondas positivas' -

Y con el paso de los días el fervor no cesa de crecer.

"Nosotros vemos todas las ondas positivas y los videos que circulan", declaró el defensor central Harry Maguire, encantado con ese "ambiente formidable".

"Jugadores, cuerpo técnico, aficionados, todos estamos en el mismo barco. Todos queremos lo mismo. Todos queremos ganar partidos y llegar lo más lejos posible", añadió.

La ventaja del campo propio será un plus para Inglaterra, estima Maguire, aún impactado por la canción "Sweet Caroline" de Neil Diamond coreada por 40.000 aficionados durante la victoria ante Alemania.

"Esperamos aún más aficionados en el estadio para la semifinal. Será eléctrico, será un superambiente", vaticinó.

El antiguo capitán de Inglaterra Alan Shearer, semifinalista en 1996 en casa, espera que el ambiente sea decisivo para la generación actual.

"Es una sensación increíble saber que toda la nación te apoya en un escenario tan grande como este", escribió en una crónica en la página de internet de la BBC.